Para reclamar daños por vicios ocultos en su vehículo, es vital contar con la documentación necesaria. En primer lugar, asegúrese de tener a mano el contrato de compra del coche, ya sea nuevo o de segunda mano. Esto es esencial para verificar la fecha de adquisición y las condiciones de la venta.
Otro documento importante es el informe técnico que certifique los vicios ocultos. Este documento debe ser elaborado por un profesional de confianza que valide la existencia de defectos no visibles al momento de la compra. No olvide también incluir cualquier comunicación previa con el vendedor, como correos electrónicos o cartas, que demuestren su intención de resolver el problema.
Finalmente, conservar fotografías del daño y facturas de reparaciones puede reforzar su reclamación. En LVQ Abogados estamos aquí para ayudarle a gestionar todo este proceso de manera efectiva y profesional.





